SEMANA 1 – «¡¿Pero qué co* he estado haciendo toda mi vida?!»
Nuria Barrios | LTO'N
📆 Actualizado: 2026
Objetivo:
romper creencias limitantes,
resetear cuerpo y la mente,
sentir el primer “clic”.
Empezamos con la semana 1, la que yo llamo: ¡¿Pero qué co* he estado haciendo toda mi vida?!
La llamo así porque cada vez que alguien contrata el personalizado y empieza la dieta,
la primera semana le explota la cabeza.
“¡Estoy flipando! Estoy comiendo más que nunca, de que me cuesta comer tanto, ¡y aún así he perdido peso!”
“0 antojos Nuria. Es que no se me apetece comer cosas dulces ni nada. Mi novio no me reconoce jaja”
“¡Soy capaz de dormirme pronto Nur! Que yo pensaba que era imposible para mí. Pero además, es que estoy madrugando y tengo energía todo el día…”
“No he tenido ni una sola migraña, ni un leve dolor de cabeza… no quiero cantar victoria, pero si esto sigue así voy a tener que empezar a hacerte las consultas médicas a ti vamos jajajaj”
Son sólo algunas de las cosas que me suelen decir.
La gente flipa.
Porque una cosa es que yo te lo diga,
y otra muy distinta es que lo vivas.
Entonces,
ahora vamos a ver cómo debes enfocar la semana para tener éxito y sobre todo, para poder terminarla preguntándote qué co* has estado haciendo toda tu vida.
-> Sé exigente, pero coherente.
La mejor manera de poder sentir los beneficios de esta dieta es seguirla a rajatabla.
Lo más importante es:
- No comer ningún producto ultra procesado.
- Respetar los repartos del plato. Especialmente las porciones de carbohidratos, fructosa y vegetales.
- Seguir las 20 reglas.
- Seguir el mapa alimenticio de la Leona.
- No comer ni beber nada que no sea agua fuera las comidas que te toquen en el día.
Pero…
-> Haz las adaptaciones necesarias cumpliendo con el punto 1 (en la medida de lo posible).
Yo no estoy dentro de ti, de hecho,
probablemente ni te conozco.
No sé cómo te sientes, de dónde vienes, a dónde vas…
por eso este plan es in-perfecto, porque debes individualizarlo lo más perfecto posible a ti.
La Dieta de La Leona (Moderna) es todo lo estricta que tú quieras que sea.
Pero siempre sabiendo ajustarla a tu vida.
Te voy a dejar varias ideas de cómo adaptar cosas, y si te surge alguna duda escríbeme en el soporte.
1- En las sensaciones de hambre.
Las sensaciones de hambre es la parte más difícil del plan.
Probablemente estés acostumbrada a comer con los ojos, por horarios, por emociones, por calorías…
por cosas que no son naturales.
Lo natural es comer por instinto.
Y eso es lo que vamos a recuperar con esa dieta: tu instinto.
Por eso debes apuntar tus sensaciones.
Y por eso debes tener en cuenta lo siguiente:
- Si te falta comida para cumplir con la sensación, añade más comida respetando las porciones del plato. Por ejemplo: tienes mitad proteína y grasa y mitad grasa, pero te falta comida para llegar a la sensación de “llena”, pues simplemente añade 1 huevo y un poco de queso. Mitad y mitad.
- Si llegas a la sensación que debes tener y tienes comida aún en el plato, no pienses en acabarla, guárdala para la siguiente comida.
- Si llega la hora en la que tenías previsto comer y no tienes hambre, no comas aún, aplaza la hora.
Si es por la noche y no puedes aplazar, valora si crees que vas a necesitar cenar algo para encarar mejor el día siguiente o si puedes prescindir de ello. - Si te has pasado o te has quedado corta en una sensación de hambre y no has podido ajustarla en esa comida, ajústala en la siguiente respetando poriones. Por ejemplo: tenías que acabar saciada en el desayuno y has acabado llena. Pues en la siguiente comida que te toque reduce un poco la sensación especialmente de los macronutrientes que estés repitiendo.
- Si pasas hambre de verdad durante el día, quizás te estés quedando corta en las sensaciones, súbele un puntito. Añade un poco más de comida a tus platos y piensa ne llenarte un pelín más de lo que venías haciendo.
Si todo esto te cuesta mucho, tranquila hermana.
Llevas años haciendo las cosas de manera antinatural, no puedes pretender resolverlo en días. Requiere su tiempo.
Respeta tu ritmo y sé compasiva, honesta y responsable contigo misma.
Pero por experiencia,
la semana que viene que probablemente seguirás sin dominar esto,
no te deberá suponer mayor problema.
Lo habrás comprendido y asumido.
2- Cuando tengas cambios en el plan del día.
Si al empezar el día tenías un planteamiento y luego cambia, no pasa nada.
Vamos a ver qué podemos hacer:
- Si puedes entrenar por las mañanas lo antes posible no dudes y hazlo, así es muy difícil que nada pueda pasar.
- Si tenías un plan y el plan cambia, vete al menú del día que tocaría con ese cambio y sigue por ahí. Por ejemplo: ibas a entrenar intenso por la tarde, pero al final no entrenas, lo que sí tienes es un día muy intenso porque has estado haciendo mudanza y has estado cargando cajas, haciendo esfuerzo físico, etc, pues vete al menú de entreno moderado por la tarde y sigue por ahí lo que te falte.
- Si tienes una salida imprevista para comer en un sitio muy ‘Moderna’ y muy poco ‘Leona’, come en casa y allí pídete un agua con una rodaja de limón o con gas.
- Si tienes una salida imprevista para comer en un sitio con opciones para ‘Leonas’, pídete las mejores opciones respetando todo lo que puedas las porciones del plato y disfruta.
3- Si tienes alergias o intolerancias.
Por si acaso te lo digo,
aunque no lo veo necesario,
pero nunca sa sabe.
Si eres alérgica a los huevos o al marisco, qué sé yo,
NO LOS COMAS.
Simple.
4- Si te cuesta completar la semana de forma rigurosa.
Repite hasta que lo consigas.
No hay más.
No puedes pasar a la ‘Semana 2’ hasta que no seas capaz de cumplir a rajatabla con la ‘Semana 1’.
Esta semana es probablemente la más importante de todas.
No por la estructura,
sino por el cambio que debe haber en ti a nivel mental.
Y ese cambio se refleja en tu compromiso con lo que haces.
Hasta que no logres ese cambio, esa evolución,
no debes avanzar.
En principio estas son las adaptaciones más importantes que debe hacer.
-> Si vienes de una dieta alta en carbohidratos y ultraprocesados, no te salgas del plan.
Mira,
en 2016 hice un reto personal de 30 días sin probar nada que llevase azúcar.
Mal hecho, por cierto.
Sufrí literalmente un mono de azúcar.
Si hubiese probado lo más mínimo, no habría podido parar.
Es como si a un alcohólico o un yonki les dices que pueden drogarse un poco, que no pasa nada, que una copa o una rayita no les va a hacer daño
¿Te imaginas a un alcohólico probando una copa y dejándola a medias o no volviendo a beber al día siguiente?
¿A un yonki?
Esto es exactamente o mismo.
Comer mal, comer cosas con azúcar y aditivos, comer por emociones,
es una adicción.
En más o menor grado,
pero una adicción.
Y si quieres desengancharte tienes que hacerlo como te planteo aquí.
Me da igual si comías 2 veces o 10.
Si vienes de comer mal, que es seguir una dieta alta en carbos y productos artificiales,
cíñete al plan y no te salgas.
Odio el guión de “las dietas extremas provocan problemas de salud mental”.
Mentira.
Lo que las provoca es hacer dietas extremas chungas y/o mal planteadas,
hacerlas sin entenderlas,
sin querer hacerlas,
por motivos superficiales,
por imposiciones,
sin las herramientas necesarias…
esta iniciación a La Dieta de la Leona (Moderna) no entra en ese saco.
-> Entrena en ayunas sólo si tienes experiencia. Sino, gánala.
Entrenar en ayunas sería entrenar sólo con el vaso de agua y sal marina en el cuerpo,
y manteniéndola durante el entreno.
Sin café ni nada.
¿Te recomiendo hacer esto?
Si estás acostumbrada sí.
Si vienes de una dieta lowcarb y muy limpia,
probaría antes a hacerlo en los días de entreno suave-moderado que en los días intensos.
Si ninguna de las dos opciones es tu caso,
de momento,
no.
Para poder rendir en un entreno intenso y sacarle el máximo partido necesitas energía.
Y si te ocurre como a la mayoría de personas,
tu cuerpo no sabrás utilizar la energía que tienes almacenada en tu cuerpo,
será dependiente de la que le metas en la comida previa-reciente.
Así que,
entrena post-desayuno.
-> Escribe en el soporte.
Es la primera semana, todo es nuevo.
Tienes que hacerte al plan, leer y entender las cosas…
pueden surgir dudas, miedos, agobios…
no te los guardes, escríbeme y te ayudaré con ello.
Bien.
Ya sólo me queda desearte mucho ánimo y volver a recordarte que eres una puta Leona poderosa y formas parte de una manada de mujeres como tú,
dispuestas a salirse de la norma sin vergüenza para recuperar el control de sus vidas y ser libres.
Let’s go!
Continuar con:
